Quantcast
About

English                    Français                    Español 

Para Cyrille Aimée la improvisación representa no solo una técnica vocal sino también un modo de vida.

La famosa vocalista Cyrille Aimée está dispuesta en aprovechar cualquier oportunidad que le ofrezca el momento:  desde cantar en las calles de Europa, hasta interpretar frente a auditorios de los más prestigiosos  festivales mundiales de jazz, desde salir de noche para cantar en  campamentos  gitanos en su Francia natal, hasta actuar en Broadway, desde enfrentar uno de los  públicos mas exigentes como el del  célebre Apollo Theatre de New York, hasta ser reconocida hoy por el Wall Street Journal como "una de las cantantes de jazz más prometedoras de su generación", y aclamada como "una estrella triunfante en la galaxia de los cantantes de jazz" en las columnas del New York Times.

Entre sus muchas distinciones, ganó el famoso concurso  de jazz vocal de Montreux, al igual que la competencia internacional en homenage a Sarah Vaughn. Su más reciente disco, “Let’s Get Lost”, es el segundo en el cual se presenta su innovador dúo de guitarristas. Como actriz Aimée protagonizó, junto a Bernadette Peters, en un tributo a Stephen Sondheim en el New York City Center. Cyrille también comparte su historia a través de clases magistrales y conferencias en TEDx asi como en la última Conferencia Mundial en Boulder, Colorado.

La improvisación para Cyrille Aimée representa no solo una técnica vocal sino un modo de vida que le permite compartir con el mundo su voz encantadora y su ingenua creatividad, asi como la ha impulsado hacia rumbos  inesperados. 

Cyrille Aimée está dispuesta en aprovechar cualquier oportunidad que le ofrezca el momento:  desde cantar en las calles de Europa, hasta interpretar frente a auditorios de los más prestigiosos  festivales mundiales de jazz, desde salir de noche para cantar en  campamentos  gitanos en su Francia natal, hasta actuar en Broadway, desde enfrentar uno de los públicos mas exigentes como el del célebre Apollo Theatre de New York, hasta ser reconocida hoy por el Wall Street Journal como "una de las cantantes de jazz más prometedoras de su generación", y aclamada como "una estrella triunfante en la galaxia de los cantantes de jazz" en las columnas del New York Times.

 Frente a un auditorio fascinado durante su conferencia  de  TedX en el 2015, Aimée comentó "es mas una aventura humana que una vocación musical lo que me hizó dedicar mi vida a ésta carrera.”

 Esta aventura empezó para Cyrille Aimée en el pueblito de Samois-sur-Seine en Francia, cuando joven se le presentó la diversidad musical entre un padre Francés y una madre dominicana, escuchando todo tipo de música desde la pop de Michel Jackson hasta canciones francesas, pasando por flamenco y merengue, salsa y bachata. Bailando con su hermana en la sala de su casa en un ambiente de alegre serenidad,  se dejaba llevar por el ritmo cálido que refleja hoy  su música. 

 Su pasión por la música y una insaciable curiosidad la llevaron a explorar rumbos que cambiarían por completo su vida. Atraída por la mùsica de las fogatas nocturnas de los campamentos gitanos que llegaban cada año a Samois-sur-Seine, la joven Cyrille se escapaba  de su cuarto mientras sus padres dormían. 

 Estas experiencias contribuyeron a que Aimée, no solo descubriera el deleite del jazz gitano, el cual viene enriqueciendo su ya amplia gama en género musical, sino más importante aún, la vida  espontánea y nómada de estos gitanos  para quienes la música y la vida están estrechamente ligadas.

 La improvisación, su potencial sin límites y el deseo de crear instantes en lo imprevisto guíaron muy naturalmente Aimée hacia el jazz.  Pasó así su adolescencia cantando en cafés y clubs de Paris, luego de estudiar en la "American School of Modern Music" de ésta capital.

 Se dió a conocer - o, más precisamente, se hizó un poco famosa - cuando fué seleccionada entre los 16 semi finalistas para la "Star Academy", un programa semejante a American Idol. Al enterarse  de los imperativos del contrato de la producción, optó por salirse, armando un pequeño escandalo mediático en Francia. Aimée huyó  del foco de atención  pero  pronto fué cautivada por los Estados Unidos, donde fué a estudiar en la Universidad de Suny Purchase.

 Gracias a la cercanía con el núcleo del jazz de  Manhattan, Cyrille perfecciona su talento en conciertos semanales en un restaurante en Soho y en el Club de Jazz Birdland; al mismo tiempo se presenta regularmente en el Smalls jazz Club en Greenwich Village, donde guiaron sus pasos el pianista y copropietario Spike Wilner junto al saxofonista Joel Frahm.

 En sus primeros años en New York, Aimée viaja frecuentemente a Europa organizando giras mochileras en el viejo continente con amigos músicos de la Universidad, cantando en festivales de jazz, ganándose asi el boleto de regreso. 

Durante uno de esos viajes, en el 2007, ganó el famoso concurso del festival de jazz de Montreux. El premio le permitió grabar su primer album. Esa fué una de las tantas participaciones en las que se distinguió Cyrille, incluyendo ganar la competencia internacional de jazz vocal Sarah Vaughn, y ser finalista en el concurso vocal de Thelonious Monk, así como el de TV5 Monde Talent Acoustic. 

 En el 2008, el album ‘Cyrille Aimée and the surreal Band’ destacó inmediatamente los talentos de la cantante, su voz contagiosa y la diversidad de su estilo, incorporando un ligero swing, toques franceses y latinos, y gráciles acentos de pop y folk. 

 A lo largo de los años, seguirá perfeccionándose y ampliando sus diversos talentos, incorporando elementos de música brasileña, jazz gitano y repertorios de composiciones originales. Siguieron un par de disocs en dúo con el guitarrista brasileño Diego Figuereido, al igual que dos grabaciones en vivo en Birdland y en Smalls,  presentando en éste último el famoso trompetista Roy Hargrove. Otro disco incluye su contribución junto a la ilustre Orquesta de Jazz de Chicago. 

 En el 2014 Aimée estrena “It’s a Good Day”, con la marca disquera de Mac Avenue Records, que vendrá a destacar el principio de un nuevo grupo innovador, y  que le permitirá explorar con entusiasmo  las nuevas tendencias de su talento. Su quinteto presenta dos guitarristas extraordinarios: el jazzista contemporáneo franco italiano Michael Valeanu, y las cuerdas metálicas con sabor a gitano de Adrien Moignard. Con el mismo grupo sigue el muy aclamado “Let’s Get Lost” en el 2016, revelando nuevamente sus ámplios talentos mientras viaja de gira por el mundo. 

 Al mismo tiempo, la muy conocida figura de Stephen Sondheim reconoceque el fascinante don de contar historias a través del canto que tiene Aimée pudiera también incorporarse en el medio escénico. Este ícono del teatro musical la elige para actuar junto a la legendaria Bernadette Peters en una presentación especial Encores en homenage a Sondheim en el City Center de New York en el 2013, respaldada por Wynton Marsalis y la Orquesta de jazz del Lincoln Center. Cyrille fue aclamada por el Daily News de New York como “La revelación”. 

Desde entonces, Aimée ha vuelto a la escena, y estudia ahora la técnica de Meisner, un método de actuación que ha revelado estrellas tales como Diane Keaton, Tom Cruise y Robert Duval. 

 A Aimée le gusta también comentar episodios de su vida frente a audiencias  y estudiantes, esperando difundir el mismo fervor de vida improvisada que estos gitanos despertaron en ella. Incluyendo su conferencia en el Tedx, Aimée ha sido invitada un par de veces para abordar temas en la Conferencia Mundial en la Universidad de Boulder, Colorado. 

 También enseña en clases para músicos aspirantes (Master Class), enfatizando lo de llevar una vida consciente y espontánea y haciendo un llamado en mejorar nuestra conducta frente a diferentes dispositivos adictivos como los smartphones.

 Para Aimée, el futuro es prometedor y le reserva muchas sorpresas al igual  que para sus queridos aficionados. Ahora, más de 10 años después, un nuevo capítulo se abrirá ante ella en New Orleans, sin duda la única ciudad en los Estados Unidos donde la mezcla en acentos y en género musical coinciden con sus deseos. Aimée también se está focalizando ahora más que nunca en sus propias composiciones, dándoles a éstas un fresco y aún indeterminado giro. Lo único seguro para Cyrille Aimée, es que siempre encontrará la chispa creativa y  nuevos rumbos, pase lo que pase después.